PRINCIPIOS DEL ENTRENAMIENTO

Principio de la individualidad
Cada persona es única. No sólo sus características morfológicas y fisiológicas son diferentes, el ser humano es algo más que la suma de estas partes. Es un error esperar reacciones idénticas entre dos individuos que realizan el mismo trabajo. Este principio es fundamental porque indica que no se trata simplemente de repetir o de copiar trabajos. Las respuestas de los deportistas siempre tendrán variaciones, y en algunos casos serán muy grandes.
Muchas veces seguimos el plan de entrenamiento de una persona cuyo rendimiento es muy bueno, esperando obtener el mismo resultado, esto es un gran error, ya que su plan PERSONALIZADO, está hecho a su medida. La cuestión no es mejorar, si no ser capaces de extraer nuestro máximo potencial.
Los tiempos de recuperación, el proceso de asimilación, los umbrales, el ritmo de vida, no es el mismo para dos personas, y todo esto influye en nuestro rendimiento.
Principio de la progresión
El entrenamiento deportivo se basa en el aumento progresivo del esfuerzo conforme va aumentando la capacidad funcional del deportista:
- Si se mantiene una carga de entrenamiento a un nivel determinado, llegará un momento que no se produzca mejora en el organismo del individuo; se crea un estancamiento en el rendimiento del deportista.- Surge la necesidad de ir presentando cargas externas, cada vez superiores, hasta puntos próximos a los límites de las posibilidades funcionales (tolerancia), para conseguir adaptaciones.- El crecimiento paulatino del esfuerzo se basa en el aumento del volumen (factor cuantitativo) y el aumento de la intensidad (factor cualitativo).
Principio de la recuperación
Es necesario entender un concepto clave en el entrenamiento deportivo: la recuperación es parte del entrenamiento. Y tiene quizá más importancia incluso que la etapa activa. No hay que olvidarse de que todos los fenómenos de reconstrucción plástica se dan en esta etapa.
Cuando yo entreno, estoy rompiendo fibra muscular. Cuando yo recupero, estoy sanando y agregando algo más de material para fortalecer aquellas zonas de mayor demanda. Este proceso se llama “adaptación”, y para que se produzca necesita que se respeten al pie de la letra los tiempos, las formas y los medios de recuperación.
Principio de la unidad funcional
Nuestro organismo funciona como un todo, de manera tal que todos los órganos y sistemas están interrelacionados de tal forma que si uno falla es imposible continuar. Por eso, el entrenamiento debe contemplar el desarrollo de todos los sistemas, como así también la manera en que se relacionan.
Principio de la supercompensación
Se trata de un principio básico del entrenamiento. Cuando aplicamos una carga eficaz, nuestro organismo se adapta y luego de la recuperación consigue un estadío más alto, lo cual le permite afrontar una carga ligeramente superior. La aplicación de varias cargas eficaces hace que se eleve el estado de forma a través del fenómeno conocido como “supercompensación”.
Principio de la especificidad
El entrenamiento debe ser específico, tratando de reproducir lo más fielmente posible las condiciones reales de la competición.
El principio de la especificidad se basa en el hecho biológico de las modificaciones funcionales y morfológicas de aquellos órganos y sistemas que tienen que aportar la parte principal del esfuerzo (se ven afectados por el esfuerzo).